Herschel, telescopio espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha descubierto agua en una nube molecular que está comenzando a colapsar para formar una nueva estrella en la constelación de Tauro.
La cantidad de vapor de agua en esta nube es tal, que podría llenar dos mil veces los océanos de la Tierra, explica Paola Caselli, de la Universidad de Leeds, Reino Unido, autora principal del artículo que presenta estos resultados en la publicación Astrophysical Journal Letters.
Ya se había descubierto agua fuera de nuestro Sistema Solar, cerca de las regiones donde se están formando nuevas estrellas y en discos protoplanetarios. Estas moléculas de agua se encontraban en forma de vapor o en estado sólido, unidas a las partículas de polvo.
Parte del vapor de agua detectado en L1544 se consumirá durante la formación de la nueva estrella, pero el resto se incorporará al disco que probablemente la termine rodeando, constituyendo una importante reserva para los planetas que se podrían llegar a formar en él.
Fuente: Tendencias21










